Mezquindad

Está pronto a cumplirse 20 años de aquella heroica gesta denominada Operación Chavín de Huántar, y los protagonistas siguen siendo víctimas del oprobio, la persecución y la mezquindad.
Aquellos 140 militares que arriesgaron sus vidas para salvar a los 72 rehenes tomados por un puñado de terroristas, miembros del Movimiento Revolucionario Túpac Amaru, debieron enfrentar poco tiempo después una nueva batalla, esta vez política y judicial.

Aunque reconocida internacionalmente como una operación militar limpia y exitosa, oscuros personajes atrincherados en las ONG intentaron –en realidad aún intentan- enlodar esta gesta con denuncias de violación de derechos humanos, de permitir la presencia de ‘gallinazos’ y de ejecuciones extrajudiciales.

Juicios que se reabren constantemente, investigaciones que no acaban, peritajes intencionados, son las armas para atacar a los comandos que cumplieron con su deber, salvaron la vida de la mayoría de rehenes y alzaron la bandera peruana donde antes ondeada aquella que representaba la muerte y la violencia.

Sin embargo, hoy, cuando el Congreso (por lo pronto la Comisión de Defensa ya lo aprobó) busca reconocer su heroico accionar, surgen voces desde Frente Amplio que le niegan la categoría de héroes a los comandos y otros que prefieren enredarse en pretextos (¿héroes de la democracia o héroes de la pacificación?) para generar un debate bizantino que distrae del objetivo del proyecto de ley: otorgar el reconocimiento que el Ejecutivo le escamotea: ser nombrados héroes y brindarles beneficios económicos y de salud.

En realidad, castigan a los comandos por no reconocer el papel que cumplió el gobierno de Fujimori en la lucha por la pacificación.

La mezquindad no solo viene de parte de la izquierda. El Ejecutivo, gobierno tras gobierno, se limita a ceremonias de reconocimiento y líricos discursos, vacío de contenido, que no avanzan más allá y le escamotean los títulos que merecen.

Ya es tiempo, señores, que el Perú cumpla con sus héroes, les reconozca el sacrificio realizado, despeje las sombras que pretenden ensuciar una gesta heroica que costó la vida de dos comandos, y salvó al país de más violencia y muerte.

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