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El diario de todos los peruanos
Opinión

Bolívar y San Martín

29 Jul. 2017

Bolívar y San Martín

Por: Francisco Chirinos Soto

La penosa confusión de los dos grandes libertadores del Perú, José de San Martín y Simón Bolívar, cometida nada menos que por una dependencia del Ministerio de Educación y precisamente con motivo del aniversario de la proclamación de la independencia nacional por parte del primero de los nombrados, ha puesto en evidencia la ignorancia y el descuido de uno o más burócratas autores del estropicio histórico. En cualquier caso, debe merecer una drástica sanción, sin necesidad de la apertura de una dilatada investigación, que ya ha sido anunciada en medios oficiales. Hay uno o más responsables a quienes se puede ubicar sin desarrollar una pesquisa demasiado prolija.

El suceso pone en evidencia que en nuestro país hay opiniones divididas en torno a la actuación de los dos grandes emancipadores de la América hispanohablante. Bolívar, en la norteña Venezuela, y San Martín, en la sureña Argentina, realizaron en primer término la libertad de sus respectivas patrias, para después llevar sus ejércitos a Nueva Granada, por el norte, y a Chile y Perú, por el sur. Se encontraron, finalmente, en la entrevista de Guayaquil, destinada a definir a quien correspondería la tarea final de terminar con el dominio español en el Perú. La grandeza de espíritu del General San Martín hizo que cediera el honor a Bolívar e incluso pusiera su espada a las órdenes del venezolano.

Sin desconocer el servicio prestado por Bolívar a la causa independentista de nuestro país, no cabe duda que el Perú es mayoritariamente sanmartiniano. Aquí celebramos el 28 de julio y no el 9 de diciembre como el Día de la Independencia Nacional. El 9 de diciembre, aniversario de la victoria de Ayacucho, pasa un tanto desapercibido y ni siquiera es día feriado, que debería serlo. Hay, empero, bolivarianos de sólida convicción que han abogado y lo siguen haciendo por estimular la devoción peruana a favor del Libertador de cinco repúblicas. Recuerdo entre ellos a mi paisano y amigo el doctor Javier de Belaúnde Ruiz de Somocurcio, fallecido hace poco tiempo tras haber completado un siglo de fecunda existencia al servicio del Perú y su natal Arequipa.

El Perú mostró siempre su gratitud a San Martín, quien pasó los últimos lustros de su existencia en un autoexilio en Bolougne Sur Mer, Francia, donde recibía puntualmente una pensión que nuestro gobierno le enviaba. Ni Argentina ni Chile hicieron nada parecido. Con Bolívar no fue posible manifestación significativa alguna, porque el glorioso militar murió pocos años después de Ayacucho. Además, su permanencia en el manejo de la política peruana, aún después de Ayacucho, determinó el enfrentamiento con sectores y personajes de la política nacional.

En fin, tras haber celebrado ayer el centésimo nonagésimo sexto aniversario de la proclamación del General San Martín, bien podemos los peruanos compartir el culto por la memoria de ambos héroes.

Repitamos con nuestro ilustre poeta José Santos Chocano:
“Si Bolívar salvó los abismos,
San Martín coronó la altitud,
Y en la historia de América se unen,
como se unen arrojo y virtud”.

Esta estrofa figuró como parte de un Himno Nacional que habría de reemplazar al que redactó José de la Torre Ugarte. El concurso convocado por el Gobierno del Perú fue ganado por Chocano, pero la tradición popular pudo más y conservamos el himno original, aunque últimamente hemos sustituido la primera estrofa –que era apócrifa- con la que actualmente entonamos.