logo La Razón
El diario de todos los peruanos
Opinión

Caiga quien caiga

27 Nov. 2017

Caiga quien caiga

Por: Carlos Linares Huaringa

Todos los corruptos deben ser sancionados. Así de simple y sin medias tintas. Si un político recibe dinero de manera indebida y trata de blanquearlo a través de su campaña o se lo mete al bolsillo, debe responder ante la justicia.

Y eso se aplica para todos, llámese Keiko Fujimori, Alan García, Alejandro Toledo, Ollanta Humala, Pedro Pablo Kuczynski, Susana Villarán o cualquier otro político o autoridad.

Todos deben allanarse a las investigaciones en las diferentes instancias.

En los casos de Toledo y Humala existe confesión concreta de los directivos brasileños de haber entregado sumas millonarias de manera subrepticia: a través de testaferros como Maiman o en efectivo al interior de un departamento.

En el de Keiko, Marcelo Odebrecht presume un posible aporte a su campaña por haber sido ese el ‘estándar empresarial’ de su constructora. Algo similar ocurre con García, quien además debe responder por las conferencias de US$100 mil. Para despejar toda duda resulta vital la declaración de Jorge Barata, exmandamás de la empresa brasileña en Perú.

En cuanto a PPK, se debe esclarecer el rol que jugó como ministro en la entrega de la Interoceánica a la corrupta empresa, justamente aquel proyecto por el que se abonó una coima de US$20 millones a Toledo. Sobre todo si tenemos en cuenta la manera en la que se ‘trabajó’ dicha licitación.

Si bien hasta ahora no hay una declaración directa por parte de los empresarios brasileños en torno a PPK, el exCEO de la constructora ha señalado que en 2006 lo contrató como consultor, algo que ha sido negado por el hoy mandatario.
Asimismo, se debe profundizar en la manera en que el exministro de Defensa ppkausa Mariano Gonzales hizo elevados aportes a la campaña de Kuczynski luego de recibir el pago de Odebrecht por asesorías.

Respecto a Villarán, Barata ha indicado a los fiscales cariocas que la propia exalcaldesa de Lima le pidió US$3 millones para la campaña contra la revocatoria, los que finalmente entregaron.

Esta versión, que ha sido respaldada –aunque con una leve variación de cifras- por Valdemir Garreta, pone contra las cuerdas a la exautoridad.

Hoy el país exige celeridad en las investigaciones. La Fiscalía y el Poder Judicial deben estar a la altura. Ya no se trata de tendencias políticas, sino de la defensa de la democracia a través de la aplicación de la ley.

Hoy más que nunca se necesita que se haga justicia caiga quien caiga.