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Opinión

Colombia: ¿Paz sin justicia? ¡Un imposible! (II)

16 Oct. 2017

Colombia: ¿Paz sin justicia? ¡Un imposible! (II)

Por: Alter B. Himelfarb W.

Lo cierto es que Colombia pudo haber eliminado a la guerrilla, con el arrojo de sus Fuerzas Armadas y con el “aparato” de Inteligencia Militar, pero en algunos casos lo subutilizaron y en otros casos, ni siquiera eso.

De que el “aparato” de Inteligencia Militar le funcionó al Gobierno Colombiano, no cabe la menor duda. Si no, ¿cómo lograron en diferentes operaciones dar muerte a los alias “Raúl Reyes”, en territorio ecuatoriano, y a “Alfonso Cano”, a “Martín Caballero”, a “El Negro Acacio” y al “Mono Jojoy”, entre otros?

Tanto éstos como los que le sobrevivieron, tienen en su haber un “envidiable prontuario” de acciones terroristas, como: emboscadas, incursiones a pueblos o caseríos, secuestros de políticos, industriales, ganaderos, aviones, extorsiones, sabotajes, atentados contra oleoductos, contra torres de transmisión eléctrica, activación de coches-bomba, ordenar asesinatos selectivos de políticos, militares y policías.

Además, actividades ligadas con el narcotráfico: organizaban poblaciones pequeñas, perdidas en el panorama nacional para sembrar y procesar coca, hasta producir la pasta, la cual la misma guerrilla compraba para venderla a los carteles. Cientos de toneladas de cocaína, que como buenos “revolucionarios, marxistas leninistas”, no importaba si era el cartel del Valle (del Cauca) o del cartel Antioqueño (Pablo Escobar y asociados). Lo importante son los millones y millones de dólares que aún mueven y que les permitió convertirse en traficantes de armas. Los “huevos” de la producción de coca, la tenían en varios “canastos”. Por todo el país, en diferentes regiones, tenían (o tienen aún) el manejo del proceso de coca. Desde la Costa Norte de Colombia hasta los límites con Brasil, Perú y Ecuador.

Estas son, las “bellezas”, que muy pronto dirigirán a Colombia. Si bien es cierto, que algunos de ellos fueron enviados a Europa Oriental para “estudiar” cómo hacer masacres y fueron mantenidos por la “inmaculada y pulquérrima” Rusia, la sincera y desinteresada amiga de cuanto país “sirve a sus intereses”, están equivocados de “cabo a rabo”, tal como Don Carlos Marx o Lenin, con toda su filosofía y materialismo dialéctico, lo han estado hasta la fecha. Su idea “original”, de que los medios de producción debían pasar de manos privadas al estado, por cuanto la riqueza del país, de cualquier país, se concentraría en pocas manos, originando problemas de desequilibrio social, es un esquema incompleto.

Incompleto, porque no puede existir libertad desmedida. Deben existir controles de manera que el sistema evolucione. Y para que el sistema evolucione de manera equilibrada, generando día a día actos de justicia social, hay que tener en cuenta el factor Gobierno.

Esto es, la nómina gubernamental. Marx y Lenin se equivocaron, porque el principal agente del desequilibrio y de la injusticia social, es la corrupta nómina gubernamental, contra quien había y hay que enfilar la batalla por la Justicia Social. No contra el Empresario, así tenga éste la intención de corromper.

Si la nómina gubernamental no ejerce controles, si la nómina gubernamental se deja sobornar, lo que queda es la Injusticia Social.

Con lo cual deseo sintetizar, que tanto Marx como Lenin, como la misma Rusia y sus satélites, Cuba, China y tantos otros países y todo el circo mundial de juventudes comunistas, más los “payasos asesinos” –se está poniendo de moda el término-, de las FARC, ELN y EPL, partida de sicópatas, debieron haber perseguido a la corrupta burocracia, que en verdad es la madre de todos los males, en vez de cometer las masacres de todo tipo contra el pueblo y el sector privado colombiano.

Si existe un cuerpo gubernamental honesto que ejerza controles en pro de la Justicia Social, si existe un Congreso elegido por el Pueblo, sirviéndole al Pueblo, habría fondos suficientes para Educación, Salud y Bienestar y para mucho más.

Lo que ocurre en Colombia, ocurre en cualquier país cuya burocracia corrupta, lame hasta el fondo los recursos que le pertenecen al pueblo. El artículo escrito recientemente por Francisco Diez-Canseco Távara, “Corrupción y Democracia”, (La Razón, Oct. 2, 2017) sobre el acontecer en el noble pueblo de Perú, es una muestra del efecto destructivo de la –como el mismo lo describe- “caterva de políticos y funcionarios corruptos”.
(*) Miembro A.I.E.LC.