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Opinión

¿Cuál es el futuro de la Comunicación?

25 Jul. 2017

¿Cuál es el futuro de la Comunicación?

Por: Jorge Rochabrunt Gamarra

En 1984 llegó a mis manos el libro “Teorías de la comunicación de masas” de Melvin L. Defleur y Sandra Ball Rokeach, edición en español (1982) quienes revolucionaron el concepto de la comunicación de masas hacia otro mundo digital a partir de la existencia de “redes de computadoras con memoria compartida” y de la posibilidad del tele trabajo y el consumo digital. Estos profetas de la comunicación de los años 70 auguraban el desarrollo de una red mundial de bancos de información, a partir del concepto de ARPANET (1960) y lo que sería en 1983 la transición final hacia el protocolo TCP/IP para en 1990, comenzar formalmente la existencia privada de la WWW de Internet.

Los jóvenes que leíamos esta literatura técnica sobre un mundo alucinante a inicios de los 80, hacíamos nuestros trabajos en unas maravillosas máquinas de escribir portátiles que llevábamos con orgullo a la universidad. Yo escribía ensayos alucinados sobre el concepto de los self-media en contraposición a los mass-media o medios masivos. Pensaba en las posibilidades de desarrollo exponencial de las capacidades de comunicación del mundo cuando apenas conocíamos los sistemas 360 de IBM y en casa jugábamos con una ZX Spectrum de 16KB de memoria con información que guardábamos en casettes de audio y escribíamos pequeños programas en BASIC. Pensaba en esos años cómo llevar el paradigma de la comunicación popular alternativa (de moda en esos años, el centro de comunicaciones de Villa el Salvador era la meca) Pues bien. El futuro llegó. Y hoy el futuro es lo más coyuntural que existe, muere y renace cada semana, cada día. Internet se convirtió en la vida cotidiana, Facebbok es el Nirvana y Zuckerberg el Mesías.

Pero la verdad, ya no creo tanto que eso haya servido y haya revolucionado todo lo que pensamos. El viejo paradigma de la comunicación de la vinculación y la interacción no se cumplen. Las comunicaciones son efectivas pero poco productivas. Facebook y otras redes sociales promueven el hedonismo, el narcisismo, la intolerancia, el autismo social y el resecamiento espiritual ha vuelto como en los 90, con toda fuerza. La comunicación ha crecido exponencialmente en contactos, clicks y links, pero en realidad es un caos algorítmico de expresiones y decires inconexos e impersonales. La gente se pronuncia, no dialoga. Cada quien se siente dueño de su voz, las libertades se producen en espasmos de libertinaje, sin códigos y sin sentidos comunes. Las redes son gritos, no mensajes.

Bueno, es un sentir. Quizás un decir. Pero es una realidad. Es momento de llegar a pensar en cuál será el sentido y destino final de la comunicación en el paroxismo de las redes sociales que son más antisociales. Y si quienes buscamos la comunicación también como un fin y no solo como medio para consolidar la cultura y la civilización, tendremos la posibilidad de pensar en el siguiente paso, en la siguiente galaxia de la comunicación: de Gutemberg a Marconi; de la aldea global a nuevamente una aldea tribal; de Internet a… no lo sé. Es importante comenzar a responder la pregunta de hacia dónde va la comunicación humana, insumo clave para seguir sosteniendo la vida en sociedad.
Rochabrunt.pe