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Opinión

De Puebla a Lima: agenda del agua

27 Jun. 2017

De Puebla a Lima:  agenda del agua
Jorge Rochabrunt

Por: Jorge Rochabrunt

Me encuentro en la ciudad de Puebla, México, participando en un panel internacional multisectorial conformado por profesionales de 7 países y muy diversas profesiones, convocados por la organización francesa de desarrollo urbano INTA y convocados por el alcalde de Puebla y todo su equipo de gobierno, para discutir, analizar y proponer soluciones al gobierno de Puebla, respecto de los graves problemas de contaminación ambiental de la cuenca del río Atoyac, que atraviesa su ciudad de 2,3 millones de habitantes. Y es impresionante la cantidad de similitudes que los países de América Latina tenemos respecto de problemas transversales como el agua, el saneamiento y el problema de las cuencas hídricas, el estrés hídrico, entre otros. En próxima entrega contaré los detalles de este viaje. Por ahora, valga la oportunidad para recordar nuestros problemas con el agua en Perú.

Resulta que en Perú tenemos igualmente problemas serios para atender las necesidades de poblaciones urbanas y rurales en pobreza y extrema pobreza. Pero sobre todo, el rural.

El sector rural es difícil de entender porque es multicultural y se desarrolla en escenarios geográficos, políticos, económicos y sociales muy diversos. No existe una única solución como no existe una única configuración de los más de 90 mil centros pobladores por atender. Por esta razón es tan importante formar profesionales con conocimientos y compromisos claros, en las universidades e institutos superiores del país, en las diferentes carreras profesionales y técnicas, sobre las soluciones para el sector del agua y el saneamiento rural.
La agenda del agua y saneamiento rural no es una agenda exclusiva de Perú. Es una agenda regional y también global que trasciende el corto y mediano plazo.

Diversos proyecto han permitido influenciar a los políticos no solo sobre la base de un discurso y de informes técnicos, sino principalmente trabajando en el campo, enseñando la realidad del funcionamiento del sistema de agua en zonas rurales, con la participación de todos los actores y convencerlos de la importancia de la calidad del agua, de cómo la gestión de conocimiento mejora el trabajo y se está difundiendo a nivel nacional e internacional, y no se trata difusión repetitiva o de un manual, se trata de recoger los elementos más significativos que inspiran el adaptar a diferentes contextos.

Ha sido todo un desafío pasar el modelo de la costa a la sierra y a la selva, y el desafío se mantiene, porque todavía la realidad es mucho más compleja y se requiere de mucha creatividad.

También facilitar el intercambio de estas experiencias del conocimiento, se han identificado los problemas del Perú que no son únicos sino que se comparten en cada país de la región. Y cuando participamos en eventos internacionales encontramos ejes de trabajo común pero también las diferencias porque la ruralidad en América Latina es diferente y no hay recetas únicas.

Por esta razón, estos problemas deben ser afrontados con aprendizajes conjuntos con países hermanos de América Latina. El acceso a agua segura, agua potable, agua no tóxica y trabajar con recuperar cuencas envenenadas por malas prácticas empresariales y ciudadanas es vital.