logo La Razón
El diario de todos los peruanos
Opinión

Ecos del Mensaje

02 Aug. 2017

Ecos del Mensaje

Por: Martín Belaunde Moreyra

Desde el viernes 28 de julio han transcurrido 5 días y el mensaje presidencial de PPK ha originado cualquier cantidad de comentarios periodísticos y políticos, la inmensa mayoría negativos. La oposición fujimorista en el Congreso predeciblemente lo consideró pésimo. Keiko Fujimori matizó en alguna medida esa crítica destacando algunos aspectos positivos, pero exhortó al Presidente Kuczynski a que actuara con más firmeza, lo que suscita la interrogante de quien debería ser el objetivo de esa actitud más firme. Descarto por absurda que Keiko se haya referido a sí misma. ¿Entonces quienes y cuáles deberían ser los objetivos de una mayor firmeza presidencial?

En el ámbito internacional, la posición del gobierno de Kuczynski no puede ser más firme respecto del intento de Maduro de perpetuar su tiranía mediante una espuria Asamblea Constituyente. Torre Tagle ha convocado para el próximo martes 8 de agosto a una reunión de cancilleres latinoamericanos para analizar la crisis venezolana. Al margen de que la convocatoria resulte exitosa o no, es indiscutible que la posición del gobierno peruano es muy decidida en la defensa de la democracia y derechos humanos en la hermana República Bolivariana de Venezuela. Por lo tanto también descarto falta de firmeza en esa materia.

Entonces, a qué se refirió doña Keiko, ¿a la situación del VRAEM? Si fuera así no lo ha dado a entender, si bien es un problema crítico existente desde hace varias décadas, que se remonta al gobierno de su padre. ¿A la huelga del SUTEP? Quizás, pero tampoco indica en qué sentido debería ser la firmeza de PPK, ¿otorgando lo que piden los huelguistas o negando sus peticiones? La firmeza entonces ha ingresado a un terreno especulativo, ciertamente no definido, que lo conoceremos conforme avance el tiempo y cambien las circunstancias.

Las críticas periodísticas han tenido muchas vertientes. Una de ellas, por ejemplo, señala que el mensaje ha sido muy desordenado. Otra, que omitió referirse a graves problemas, entre ellos por cierto a la mencionada huelga del SUTEP. Sin perjuicio de todo lo dicho, que el mensaje fue vago y gaseoso que solo contenía promesas electorales no realizadas y que al cumplirse el primer año de su gobierno, PPK debería limitarse a dar cuenta de sus escasas o nulas realizaciones, que los cinco proyectos de ley presentados no sirven para nada, particularmente la reforma constitucional relativa a la composición del Consejo Nacional de la Magistratura, etc. En las severísimas críticas hubo de todo como en botica. Pero lo que no hubo fue enjuiciamiento del mensaje en su conjunto, ni se presentó ninguna alternativa.

Los mensajes presidenciales conforme a la Constitución “contienen la exposición detallada de la situación de la República y las mejoras y reformas que el Presidente juzgue necesarias y convenientes para su consideración por el Congreso”. En este último mensaje hubo una breve lectura de los aspectos más importantes de la política gubernamental, con una referencia a los proyectos de ley. Pero muchos puntos específicos fueron obviados para el libro anexo entregado a los congresistas y que está a disposición de la ciudadanía. ¿Hubo omisiones? Ciertamente, pero no desnaturalizaron la esencia del mensaje leído por PPK. Creo que el público lo ha entendido así.