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Opinión

El fugaz paso de un “velasquismo mapochino”

20 Sep. 2017

El fugaz paso de un “velasquismo mapochino”

Por: Pedro Godoy

La siguiente crónica forma parte de un testo mayor titulada: “El nacionalismo de izquierda en Chile” publicado el 12 de enero del 2011 en el blog del historiador y sociólogo chileno Pedro Godoy

(http://premionacionaldeeducacion.blogspot.pe/2011/01/el-nacionalismo-de-izquierda-en-chile.html) Por considerarlo de interés para nuestros lectores lo reproducimos a continuación:

SANTIAGO DE CHILE.- El 21 de octubre de 1969 se acuartela en el Regimiento Tacna el general Roberto Viaux. Antes, como Jefe de la División con sede en Iquique, se resiste a acatar su pase a retiro con el respaldo unánime y público de sus subalternos. Ambas actitudes la convierte en figura pública. Aglutina el descontento militar (remuneraciones exiguas y equipamiento escaso). Un grupo civil que cuestiona el retorno de Jorge Alessandri a la Casa de Toesca y que está privado de fe en el allendismo se vincula con la subversión castrense.

En Perú se efectúa una profunda revolución bajo la tutela de las FFAA. Juan Velasco Alvarado se yergue como un militar que, sin proclamarlo, intenta cristalizar el programa del APRA. Un amigo del infrascrito Carlos Delgado Olivera aparece como el ideólogo de ese proceso que pronto es elogiado en La Habana, en la Revista Punto Final y cosecha simpatía en el reagrupado PS. Por analogía diversos personeros que me rodean –algunos contribuyen a fundar CEDECH- creemos que Viaux podría encabezar lo que denomino “el peruanismo a la chilena”.

A ello aporta el testimonio del cineasta Elvio Soto quien ha rodado, en Tarapacá, el film “Caliche sangriento”. Informa que ha recibido el apoyo irrestricto del general Viaux en su tarea y que en sucesivas tertulias comprueba que ese uniformado es “hombre de izquierda” y simpatiza con el proceso peruano velasquista así como con la complementación del Cono Sur. Dicto, en la Universidad de Chile, conferencia ”FFAA: alternativa de poder” en la cual se teoriza sobre el tecnodesarrollismo militar. Concurren a escucharla decenas de jóvenes oficiales de la Academia Politécnica y de la Academia de Guerra que son el entourage del quien es el líder del “Tacnazo”.

Visitas al regimiento indicado y la disertación me abren la puerta de la residencia del general en la cual durante un año se conspira. Se conversa de la conveniencia de convertirlo en candidato presidencial, pero ya es demasiado tarde. Todo cambia el 4 de septiembre con la inesperada victoria en las urnas de Allende. La mutación es instantánea. En menos de horas representantes del ABC1 (alude a clase política empresarial especializada en la representación de terceros) comienzan a rodearlo. Son alessandristas que no toleran el triunfo de la Unidad Popular. Comenzamos a sobrar. Muy pronto nos autoexcluimos del círculo íntimo.

Se intenta, sin embargo, que Viaux reconozca a Allende como Presidente electo exigiendo que el PC sea marginado del gabinete. No hay acogida a la iniciativa. De modo sibilino –con o sin apoyo de la CIA- se trama el secuestro del comandante en jefe del Ejército para evitar que el Congreso Pleno otorgue luz verde al personero de la Unidad Popular. En ese momento aquellos que apostamos a un velasquismo mapochino nos marginamos del viauxismo. A la vera del camino queda la ilusión de Viaux como campeón del nacionalismo popular. Es octubre de 1970 y el magnicidio de Schneider abre –de par en par- la puerta de La Moneda a la Unidad Popular.

(*) Centro de Estudios Chileno-Cedech. Email: profe@cedech.cl Blog: