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Opinión

Entre la parodia y la infamia: Caso El Frontón

08 Sep. 2017

Entre la parodia y la  infamia: Caso El Frontón

Por: Sergio Tapia

Mientras lea estas líneas, habrán 34 marinos de guerra del Perú que estarán sufriendo la parodia y la infamia de tener que soportar, contra todo pronóstico, un proceso judicial, que guarda las mismas proporciones que hace unos años padecieron los Comandos del Ejército y la Marina que rescataron rehenes de la residencia del embajador del Japón. Que tanta indignación suscitó en la ciudadanía.

En el caso El Frontón, la indignación es de mayor intensidad: Se trata de un caso judicial prescrito desde todo punto de vista; los hechos han sucedido hace 31 años y más de dos meses (el 19 de junio de 1986), fue una operación militar por insuficiencia de la capacidad policial de ese entonces (la Guardia Republicana), hubo toma de rehenes y con un asesinado por los terroristas, se trató de un motín armado por internos por terrorismo que en su mayoría eran militantes del Partido Comunista del Perú (alias “Sendero Luminoso”).

Es inimaginable el esfuerzo, la inversión de horas-hombre y de dinero, que el comunismo internacional ha invertido en lograr que este juicio se mantenga, a pesar de los diversos archivamientos que ha tenido. Pero, siempre hay un ONG, o un “amigo caviar” que ayuda a mantener el proceso en vigencia. Hasta con infracciones a la Constitución, como es el caso de los 4 miembros del Tribunal Constitucional, ya denunciados.

Sin ninguna prueba, y además reconociendo en documentos que no las hay, quien representa al Ministerio Público en este caso, mantiene su acusación, para llevar a juicio a 34 marinos de guerra, quienes son inocentes de lo que se les acusa.
La carencia de pruebas es compensada por una campaña de prensa, millonaria y sostenida, que repite cual slogan marquetero, que en El Frontón hubo una “masacre”.

Pues, no es verdad. La masacre fue lo que evito la Marina de Guerra. La masacre la iban a perpetrar unos 150 terroristas, armados y camuflados, dentro de un pabellón modificado estructuralmente, que pasó de ser de una cárcel a un bastión terrorista: con depósitos de dinamita, reservas de agua, botiquines de combate, sala para intervenciones quirúrgicas, subterráneos, así como una diversidad de armas de fuego, ballestas infectadas, bombas molotov con gasolina, etc. Todo esto está minuciosamente documentado en una publicación de la misma organización terrorista, al año de los acontecimientos, de junio de 1987, titulada “El Día de la Heroicidad”.

Por supuesto que un juicio de esta naturaleza es repudiable. Y, no falta en él, la sombra de la desgreñada Comisión de la Verdad y Reconciliación, que ha manchado honras y reputaciones de tantos peruanos que se opusieron al terrorismo demencial de los años 80s y 90s, miembros o no de las FFAA y policiales.

Confiamos que la verdad sea entronizada en este proceso, y que los jueces emitan sentencia justa y arreglada al Derecho. Basta ya de seguir ensuciando la administración de la justicia en el Perú, sometiéndola a los intereses y fines de la subversión marxista. Blog (colección artículos publicados en La Razón: http://sergiotapiatapia.blogspot.com/)