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Opinión

Extradición negociada internacionalmente

07 Nov. 2017

Extradición negociada internacionalmente

Por: Javier Valle Riestra

Para ser juzgado en territorio de Estado en que no acontecieron los hechos y por tribunal de tercer Estado conforme a reglas de ese Estado extranjero: El antológico caso Lockerbie, en que Libia (1999) entregó en virtud de negociaciones internacionales, y no de extradición, a sus nacionales Al-Amin Khalifa Fhimah y Abdelbaset Ali AL-Megrahi, a La Haya, Holanda, para su juzgamiento por una Corte escocesa y conforme a la legislación de esa jurisdicción. El origen fue que en 21 de diciembre de 1988 un Boeing 747, de la compañía estadounidense Pan Am, estalló por un atentado terrorista sobre el pueblo escocés de Lockerbie y causó 270 muertos. Los 259 ocupantes del avión más 11 habitantes de la localidad. Se hizo justicia. Pero, desde el punto de vista ortodoxamente legal el juzgamiento debió ser en Escocia por ser el fórum delicticommissi. El celebrarlo en La Haya significó un fuero prorrogado. No era el lugar del crimen. El avión de Pan Am no era holandés. Las víctimas no eran de ese Estado, ni en el mismo se hallaron pruebas de la comisión del canallesco acto. Los acusados eran de nacionalidad libia. Y tampoco existía una normatividad legal o de tratados internacionales que lo permitiese. Y no podemos olvidar un caso de extradición por delito ultramoderno: el caso de delincuencia por fraude electrónico o delito informático protagonizado por Nick Leeson, de 28 años de edad, quien con un ordenador personal PC, personal computer y sin ningún tipo de control hizo perder, desde Singapur, al Barings Bank fundado en el año 1672, alrededor de 1700 millones de libras esterlinas precipitándolo a la quiebra, por especular en provecho propio en el mercado de valores de Tokio; fue extraditado de la RFA hacia Inglaterra en 1995. Fue condenado en Singapur por fraude y estafa. No es, así, la extradición una institución arcaica o desfasada. Por ahora no irá al museo con la rueca de hilar. Pero cuando seamos una democracia globalizada con jueces libertarios la suprimiremos. Modernamente existen intentos de reforma de la legislación extradicional dentro de la Unión Europea, que aspiran a eliminarla en su sentido clásico y a sustituirla por un procedimiento rápido y veloz de entrega de la persona reclamada. Los cimientos de este proceso serian el mutuo reconocimiento, incondicional, sin previo examen, automático, de las resoluciones judiciales dictadas en procedimientos penales, lo que se justificaría en la confianza recíproca, sin reservas y aplicable casuísticamente en los ordenamientos jurídicos penales.