logo La Razón
El diario de todos los peruanos
Opinión

Holocausto, nunca más

25 Jan. 2017

Holocausto, nunca más
Ricardo Sánchez Serra

Por: Ricardo Sánchez Serra

El 27 de enero de 1945 las tropas soviéticas ingresaron al campo de concentración nazi de Auschwitz y lo liberaron. Se conoció, poco después, en todo el mundo, el horror nazi de masacrar a seis millones de judíos en los campos de la muerte.

La UNESCO aprobó que en esa fecha se conmemore el Día Internacional de la Conmemoración de las víctimas del Holocausto. Hoy más que nunca hay que recordarlo como si fuera ayer.

Si bien el Holocausto es un hecho histórico, real y documentado, el negacionismo está cada vez más activo en gobiernos como el iraní y en muchos movimientos neonazis y que están tomando cada vez más fuerza en varias partes del mundo.

Por ello es menester, y no es primera vez que me refiero al tema, que tanto el Holocausto, como todos los genocidios, se incluyan en los libros escolares de historia. Hay un dicho: “aquel que no conoce la historia, está condenado a repetirla”. Las nuevas generaciones tienen que estar imbuidas en conocer bien la historia y sus matanzas para que sean forjadoras de paz y de defensa de los derechos humanos, construyendo una humanidad solidaria y respetuosa del otro, para que jamás vuelvan a ocurrir esas locuras.

En esta fecha tenemos que reconocer a muchos hombres y mujeres –que incluso ofrendaron sus vidas-, conocidos y anónimos, que salvaron a miles de judíos del exterminio nazi. Una nota especial merecen los diplomáticos peruanos en Europa, a los que se refiere el libro “El Tercer Reich visto desde Torre Tagle, Crónicas peruanas durante la Segunda Guerra Mundial”, del diplomático peruano Juan del Campo Rodríguez; y del excónsul peruano en Ginebra, José María Barreto, que fue reconocido póstumamente como “Justo entre las Naciones” –del Museo Yad Vashem- por su contribución a salvar a judíos durante la Segunda Guerra Mundial. O de la espía peruana Elvira de la Fuente que salvó a cientos de judíos falsificando documentos, hecho que se relata en el libro “Los Secretos de Elvira”, de Hugo Coya.

El diplomático sueco, Raoul Wallenberg también merece un párrafo aparte. Salvó unos cien mil judíos húngaros proporcionándoles visas diplomáticas. Varian Fry, Oskar Schilnder, Nicolás Winton, Folke Bernadotte de Wisborg, Padre Hugh O´Flaherty, Ángelo Roncalli (después Juan XXIII, salvó a miles de judíos cuando fue Nuncio en Turquía) y Arístides de Sousa Mendes. El Papa Pío XII también salvó la vida de miles de judíos italianos, aunque algunos no lo reconozcan. Y existe una lista larga de personas que salvaron a judíos del exterminio.

De otro lado, en las legislaciones se deben incluir sanciones para quienes nieguen o hagan apología de esa conducta criminal. Ya el genocidio es un delito de lesa humanidad y cada Estado tiene la capacidad de tomar jurisdicción sobre tales actos, independientemente de la nacionalidad del criminal y del lugar donde el crimen sea cometido. Debe ser penalizado con prisión. Negar la existencia de un genocidio es equivalente a defender un genocidio.

@sanchezserra