Mahoma y El Corán (XVIII)

Por: Alter Himelfarb W.

Seguimos en la Azora II, versículos del 247 al 253. Aquí el Corán, habla de Saúl, Rey de Israel y menciona que David –enviado por Saúl-, mató a Goliat. ¿Y de dónde extrae Mahoma y copian sus escribas, estos pasajes bíblicos? Ni más ni menos que del Pentateuco, es decir de los Libros de Moisés. Ahora bien, pasado el reinado de Saúl, del 1020aec al 1000aec, (20 años), le sucede David, quien durante su reinado de 40 años, del 1013aec al 973 aec, conquista la ciudad de “shalém”, de mano de los Jebusitas, la cual convirtió en capital del reino y centro espiritual de Israel. De manera que es el Rey David, un hombre hebreo, quien cambia el nombre de “shalém” en “Jerusalém”. En hebreo, se pronuncia “Yerushalaím”, que traduce –paradójicamente- “Ciudad de Paz”.

Entendamos las aberraciones y descarríos de los islamistas: Mahoma nació en el 570ec y –probablemente- a sus 30 años (600ec) comienza su accionar espiritual enviando mensajeros a Israel, para enterarse “en qué es que creen” los judíos y los cristianos. Hasta ahí han transcurrido “apenitas” 1600 años en los cuales, Mahoma o sus seguidores o los islamistas o los mahometanos, no tenían absolutamente, “nada que ver” con Jerusalém.

El Templo fue finalmente construido por el rey Salomón, hijo de David, en el año 964aec y el Sanctasanctorum fue ubicado en el sitio, donde el Patriarca Abraham, iba a sacrificar a su hijo Isaac.
Pero ahí está la gran tragedia: ¡La “rapiña* musulmán! Los musulmanes, han vendido la idea a los ignorantes de la UNESCO, que Jerusaléem es propiedad de su espiritualidad Islámica. Que el Muro Occidental (llamado “Muro de los Lamentos”) sobreviviente de la destrucción por las huestes romanas de Tito, es parte del Islam. Agregando, que el sacrificio de Isaac, (Génesis XXII, vers.:1 al 18), los musulmanes lo trastocaron en el de –su otro hijo- Ismael, cuando para esa época, Ismael ya no vivía con su padre Abraham.

La historia es muy corta, Saray no tenía hijos y le dice a su esposo Avram, que tenga relaciones con su sierva Agar (Génesis XVI, vers. 2) “quizá tendré hijos de ella”. (Génesis XVI, vers.3:)…Y tomó Saray, mujer de Avram a Agar, la egipcia, su sierva y la dio a Avram, su marido por mujer”.

Sin embargo, pese al desprendimiento de Sara y de procurarle a Avram, el tener descendencia, facilitando que Agar fuese concubina de su marido, nos llega a continuación el versículo 4: “Y él (Avram) cohabitó con Agar, la cual concibió. Y cuando vio (Agar) que había concebido, miraba con desprecio a su señora”.
Más adelante, cuando Sarah había dado a luz a Isaac, en Génesis, Cáp. XXI, vers. 8 y 9, leemos: “Y creció el niño (Isaac) y fue destetado. E hizo gran banquete…..Y vio Sarah al hijo de Agar la Egipcia, el cual había ésta parido a Abraham, (y que ella había propuesto que sería su hijo) que se burlaba.”
Éstas citas anteriores, son claves y básicas, para entender el meollo del problema: Después de la amplitud y desprendimiento de Sarah, de permitir que su marido Abraham y su Sierva Agar, cohabitasen, tanto ella, Agar, como el hijo de ésa unión –Ismael- se burlaban de Sarah.

Como consecuencia, Sarah le exige a Abraham, versículo 10: “Echa a ésta sierva y a su hijo; que el hijo de esta sierva, no ha de heredar con mi hijo Isaac.” Es decir, iba a heredar, la intención era que heredara, pero por causa de las burlas de ambos, –Agar e Ismael-, son expulsados de esa relación familiar.
En versículos siguientes, (Génesis XXI, vers. 12 y 13: Dios le manifiesta a Abraham, ”…no desagrade a tus ojos, esto del muchacho (Ismael) y de tu sierva (Agar). Todo lo que te dijere Sarah, oye su voz; porque en Isaac será llamada tu descendencia. Y también del hijo de la sierva haré una nación, porque es tu simiente.

Todo lo anterior (desde Abraham), ocurre aproximadamente en un lapso de 2300 años antes del nacimiento de Mahoma. Y la relación que el Islamismo tiene con esos hechos, es la de haber tomado el Pentateuco y haberlo falseado y pervertido, para inventar lo que se conoce como El Corán.
(*) Miembro A.I.E.L.C.

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