logo La Razón
El diario de todos los peruanos
Opinión

Mahoma y El Corán (XXII)

19 Jul. 2017

Mahoma y El Corán (XXII)

Por Alter B. Himelfarb W.

Continuamos con nuestro esclarecimiento del Corán. Estábamos en la Azora III. El versículo 29, nos dice: “…Di: Obedeced a Alláh y al Enviado y si os apartáis, sabed que Alláh no ama a los incrédulos”

En este versículo, podemos observar el egotismo de el enviado: El auto-nivelarse a la altura jerárquica de su Alláh. Como a su Alláh, (su dios), los mahometanos le dan aparentemente el mismo carácter que al Dios del pueblo judío, entonces para Mahoma, colocarse a la altura y al lado de su Alláh, lo transforma en un verdadero ídolo. Por ello, en varias ocasiones, hemos mencionado que las acciones musulmanas, son el reflejo de su idolatría. De su sometimiento a Mahoma, el enviado musulmán.

El musulmán, no le deja “trabajo” a su Alláh. No deja que su Alláh aplique justicia, sino que la justicia de su Alláh, la aplica el mismo musulmán, de acuerdo a lo que ordenó “el Enviado”.

Así las cosas, traemos a colación, éste episodio acontecido en Mayo del presente año, en el Sur de Israel, en la población de Lakiya, zona conocida como el Neguev, el “desierto”, – ya no tan desierto -, dentro de la comunidad árabe musulmana.

Hanan al-Bahiri, agraciada joven de 16 años. Su padre había fallecido. Su tío se hizo cargo de la familia. Su tío la había casado con una persona discapacitada, a quien ella no había conocido hasta el día de la boda. Para ello, el tío había pagado una dote. Un mes antes de su asesinato, la joven Hanan, se divorció. El tío le reclama a Hanan que entonces le devuelva el dinero de la dote. Para pagarle a su tío la plata de la dote, Hanan comienza a trabajar. Su tío la recrimina de no andar por ahí, a diestra y siniestra. La amenaza y le exige que se retire del trabajo y se quede en la casa hasta que se pudra. O si no, ella ya sabe “qué” le puede pasar. Pero Hanan continúa trabajando.

Cualquier noche, ese tío, otro tío y un primo, la secuestraron, la llevaron en carro a 40 minutos lejos del poblado. Destruyen su celular, le quiebran el cuello, la acuchillan, la queman y la entierran a 4 mts. de profundidad. Fue un asesinato a “sangre fría”, ya que no hubo de antemano provocación o ataque por parte de la joven Hanan. Un medio hermano de ella, un tiempo antes, la había golpeado y fracturado el brazo. Aun así, Hanan continuó trabajando en ésas condiciones para terminar de pagarle a su tío. Había denunciado a su medio hermano, ante la policía, más en pocos días retiró la demanda.

La madre cuenta ahora, que ella y su familia han estado recibiendo amenazas, a partir del momento cuando ella fue a la policía a dar la queja por la desaparición de su hija. “Mis hijos tienen miedo de salir y no están asistiendo al colegio”.

Esas son las acciones que generan las enseñanzas del Corán. La permisividad y el salvajismo que creen tener por causa de esas doctrinas, entre ellas el crimen “para salvar el honor”.
A partir del versículo 30, se forma un “caldo de anzuelos”, en el Corán, donde mezclan a Adán, Abraham y familia, a Joaquín, a Ana, a María y a Zacarías…Del versículo 33 al 36, el Corán arma un relato, fiel copia de la historia de Abraham y Sara que aparece en el Pentateuco. Hablan de Jesús, mencionando los Evangelios y sin embargo, en la mayoría de los países musulmanes, la religión Cristiana está prohibida.