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El diario de todos los peruanos
Opinión

No repitamos los errores

09 Nov. 2017

No repitamos los errores

Por: Carlos Bruce

Mientras las expectativas económicas se tornan favorables con tendencia a consolidarse como muy positivas, el escenario político presenta riesgos de alterarse por un ruido político que afectaría la institucionalidad y que sería muy dañino para la recuperación económica. Algo que debemos evitar por todos los medios posibles.

Habiendo ingresado el país en fase de recuperación económica con proyecciones de crecimiento que nos llevarían al umbral del PBI potencial, hoy estamos abocados íntegramente a impulsar los motores del crecimiento sin distraernos en nada que nos aleje de esta misión.

Sin embargo, este escenario que está a la espera de los efectos favorables de la inversión pública que se prevé en el plan de reconstrucción que estamos realizando con el concurso del sector privado, se vería seriamente golpeado si se agravan las tensiones en el campo político.

Por ello, hoy se hace más necesario alcanzar el diálogo entre el gobierno y las fuerzas políticas enfocado en garantizar la estabilidad política y el clima propicio para el impulso de las inversiones. Asimismo, se necesita asegurar por parte de los actores políticos el respeto irrestricto a la independencia de poderes como factor fundamental para el fortalecimiento de la institucionalidad.

Es claro para todos lo perjudicial que resultaría para el clima de distensión y diálogo un eventual enfrentamiento con instituciones autónomas y menos entre poderes del Estado, lo cual no haría sino generar incertidumbre jurídica en los agentes económicos y en la sociedad en general.

Mantener la estabilidad política implica descartar el ruido político que impide gobernar además de afectar las expectativas de los agentes económicos. Y dinamizar la economía pasa básicamente por preservar la confianza de los agentes económicos.

Ninguna fuerza política importante puede rehuir de su responsabilidad ante el país. Más aun ahora en que las demandas de la población, en especial de las regiones afectada por los desastres naturales, son abrumadoras y apremiantes. Los problemas del país, su recuperación y avance hacia el progreso nos conciernen a todos.
(*) Ministro de Vivienda