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El diario de todos los peruanos
Opinión

Pachamanca árabe y cebiche japonés

11 Sep. 2017

Pachamanca árabe y cebiche japonés

Por: Juan Sotomayor

Hace algunos días, don Pedro Pablo Kuzcynski sorprendió a propios y extraños al afirmar que la pachamanca y el cebiche tienen origen árabe y japonés, respectivamente. A diferencia de otras ocasiones, esta vez su declaración no causó gracia ni curiosidad.Tratándose de un tema como la gastronomía, que nos enorgullece, identifica y que quizás es el único donde existe consenso generalentre todos los peruanos, la indignacióny polémica no se hizoesperar.

Estudiosos, especialistas y público en general salieron al frente para aclarar el indubitable origen peruano de ambos platos de bandera. Incluso algunos pidieron al mandatario que exprese disculpas públicas por tan inoportuna afirmación. Probablemente su intención fue resaltar el mestizaje cultural que nos caracteriza y que también debería ser motivo de orgullo, pero eligió los términos menos adecuados y se ganó un lío nuevo.

Aún cuando haya manifestado en público que no cree en lasencuestas que revelan una preocupante baja en la aprobación de su gestión,el presidente no debería darse el lujo de enfrentarse con todo el país de manera innecesaria e inoportuna.Pareciera que sus asesores de imagen no están haciendo un buen trabajo o simplemente son ignorados.
Si lo consideramos como un hecho aislado, podría calificarse el asunto como trivial y anecdótico, pero a la luz de los antecedentes y el contexto que vive el país, lamentablemente no lo es. Hoy más que nunca, el presidente necesita conectarse con el ciudadano de a pie y, también a la inversa, los peruanos necesitamos sentirnos realmente representados por la primera autoridad de la Nación. Eso todavía no ocurre y es quizás uno de los principales reclamos que la gente le plantea a PPK.

Con minoría en el Congreso, con conflictosinternos por resolver, con un gabinete que tampoco lo ayuda a entrar en sintonía con los intereses de las grandes mayorías, y con un sinnúmero de problemas por solucionar (huelgas, reconstrucción, corrupción, etc), lo que más se necesita para garantizar la gobernabilidad del país esacercar a los representantes del Estado con todos los peruanos. Es también una tarea prioritaria tarea para el mandatario empiece a recuperar terreno. Parece una verdad de perogrullo, tan sencilla de entenderpero a la vez tan complicada de aplicar. Es tiempo de reaccionar y cambiar el rumbo, por el bien de todos; es tiempo que el actual gobierno deje de dispararse a los pies.