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El diario de todos los peruanos
Opinión

TOLÓN, TOLÓN. TOLÓN, TOLÓN

15 Aug. 2017

TOLÓN, TOLÓN.  TOLÓN, TOLÓN

Por: Antero Flores-Araoz

Francamente, es impresionante comprobar cómo el Estado, en sus diferentes niveles, se deja influenciar por expresiones periodísticas de algunos medios a los que solo les interesa el rating y el escándalo que lo aumenta, sin importar certidumbre, veracidad, como tampoco hacer seda y pabilo de honras, prestigio y buen nombre, sean de personas naturales o de empresas.

Con estupor el país ha sido testigo, como por una infracción –cierta o no -respecto a etiquetado de un producto peruano de exportación, una marca nacional fue afectada en Panamá. Con pelos y señales, nos referimos a GLORIA, y como corolario de una simple sanción de etiquetado, no de mala calidad del producto, ello se convirtió en escándalo en el Perú, lesionando gravemente el prestigio de una marca casi centenaria. No hay peruano que no se haya nutrido con sus productos.

De inmediato autoridades del Sector Salud e INDECOPI, prestos por la presión mediática a ordenar retiro de los productos de tal marca de los comercios en que se expende, re- etiquetado del producto, y por supuesto sin olvidar imponer sanciones, ¿por alguna razón especial? No, fue por gusto, y bajo la presunción falaz que la figura de una vaquita en las etiquetas, inducía a pensar que el producto era cien por ciento leche, cuando es conocido desde tiempo inmemorial que existen leches “enriquecidas” e incluso “vitaminizadas” con otros complementos alimenticios que aumentan su valor nutritivo.

Se alzaron voces de protesta diciendo que a esos productos no se les podía calificar como leche, pues la leche es únicamente originaria de la vaca, olvidando que hasta en cualquier cubichería, los mismos reclamones, a gritos piden su copa de “leche de tigre”, que no es otra cosa que la mezcla de limón con algo de pescado., y a la que además le endilgan efectos afrodisíacos, aunque de dudosos resultados.

Como el Congreso no se podía quedar atrás, se presentaron varios proyectos de ley para prohibir que a la leche de vaca se le agregase industrialmente leche en polvo, la cual es de origen extranjero, lo que en la práctica es una prohibición a su importación. Los proyectos fueron acumulados en un dictamen único, y el Parlamento con la velocidad de campeón olímpico aprobó el despropósito.

Felizmente la autógrafa de la ley fue observada por el Poder Ejecutivo, esperando que sus valiosas expresiones sean debidamente merituadas bajo óptica positiva, teniendo en cuenta que el déficit de producción láctea se cubre con la mezcla de la leche natural con la en polvo, en proceso industrial, y que quien se vería afectado es el público consumidor, al que supuestamente se pretende proteger.

Ahora que están tan de moda las huelgas, esperemos que quienes deben corregir el esperpento, no lleven a la huelga sus neuronas.

Un poco más y nuestras autoridades prohíben se cante “TENGO UNA VACA LECHERA, NO ES UNA VACA CUALQUIERA… en las celebraciones de los miles de trabajadores y distribuidores de GLORIA. Tolón, tolón. Tolón, tolón.